Chile, capitulo 3: Val ¿paraíso?

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Bienvenidos a Valparaíso

Algunas canciones populares para ir entrando en clima:

Valparaiso – Oscar Rodriguez

La joya del Pacifico – Joe Vasconcellos

Valparaiso – Keko Yoma

Valpolohizo – Chinoy

Déjame decirte algo – Chico Trujillo

película:

Valparadaise  

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Puerto Caletas

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Hay chicos como este, que se dedican todas las mañanas a juntar latas y botellas de plástico que la gente arroja al costado del mar. Ganan bastante por cada bolsa que llevan a reciclar

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Zona de amenaza

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En la ciudad, me sorprendió la cantidad de carteles que advertían sobre los tsunamis e indicaban rutas de evacuación

Llegar a Valpo fue fácil, con Luis, un compañero mexicano que conocí en el hostel dijimos “vamos”, y, después de varias dudas sobre si hacer o no hacer dedo, nos terminamos yendo en bus. Era un viaje corto, de 125 kilómetros, y la verdad que después de que Luis me comentase tooodo lo que implicaba hacer dedo para ir de Santiago a Valparaíso me apachorrenté (palabra recién inventada, derivada del termino “pachorra”) y desistí.

Primeras capturas fotográficas (y mentales) del lugar:

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En los cerros vive la mayor parte de la población de Valparaíso.”Los valparados” es el nombre de la barra-brava de un equipo de fútbol local. Ademas de todo eso, hay algo que me llamó poderosamente la atención: como la gente cuelga las ropas afuera, ¿ acaso habrá una ordenanza municipal que lo dictamine ?

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Las casitas están distribuidas así, formando una especie de anfiteatro, como si alguien -a modo de un niño que juega con los ladrillitos- las hubiese apilado intencionalmente sobre los cerros

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Mensajes en las barandas, veredas, paredes y calles…

CERROS*
Los cerros son el lugar residencial de la ciudad. En ellos se puede encontrar desde chozas construidas precariamente, a palacetes de los más variados estilos arquitectónicos y tamaños, una antigua cárcel transformada en centro cultural, cementerios, paseos peatonales, ascensores públicos, jardines de infantiles, escuelas, universidades, plazas, museos, hospitales.
Los cerros de Valparaíso poseen características urbanas y sociales diferentes unos de otros. Tienen sus propias calles, escaleras, ascensores. Estos conforman una identidad tan fuerte que incluso ocurre que gente de un determinado cerro conozca otro solo de nombre, o que los porteños que viven en otros lugares de Chile o el extranjero se reconozcan entre sí por el cerro del que provienen, más que por la propia ciudad.
Debido a las pendientes de los cerros, muchos de los sectores aledaños del puerto son inaccesibles por los medios de transporte colectivo. Es por ello que los ascensores cumplen la función de conectar la parte alta de la ciudad con la parte baja, además de ser referentes turísticos.

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Estos son los ascensores que utilizan para subir y bajar de los cerros. En algunas ciudades hay trenes, en otras hay colectivos, en Valpo hay ascensores!

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Casitas de colores vistas desde el ascensor

Llegué y lo primero que pensé para mis adentros fue: “este lugar tiene pinta de pobreza disfrazada de atractivo turístico”. Al viajar, descubro que así como hay lugares que te enamoran a primera vista, también están los que te desencantan a primera vista. Valparaíso, para mí, fue uno de estos últimos (al principio). Y no es casual, ya que si hacemos un breve repaso de su historia, se puede comprender mejor acerca del porque esta ciudad está como está:

HISTORIA*
Valparaíso fue el primer y más importante puerto de la costa del océano pacífico de Sudamérica, debido a su nexo entre los océanos Pacífico y Atlántico a través del Estrecho de Magallanes.
Entre 1910 y 1930 se levantó gran parte de la actual infraestructura del puerto. Se podría decir que estos fueron sus años de mayor apogeo. Era muy necesario, pues antes de la inauguración del Canal de Panamá, la totalidad de los barcos pasaban por sus costas luego de cruzar los océanos por el agitado Estrecho de Magallanes.
El impacto comercial se vio reflejado en su arquitectura, desarrollada con fuerza a fines del siglo XIX. En ese sentido, la Unesco declaró que «la ciudad colonial de Valparaíso constituye un ejemplo notable del desarrollo urbano y arquitectónico de América Latina a finales del siglo XIX».

La apertura del Canal de Panamá en 1914, entre otros acontecimientos significativos, le quitó protagonismo y progreso como puerto de la costa Pacífico Sur.

Actualmente, si bien Valparaíso es el principal puerto de contenedores y pasajeros de Chile y uno con los de mayor actividad de Sudamérica (su terminal portuario es uno de los principales del Pacífico Sur), la ciudad vive una decadencia económica, debido a que muchas empresas originarias de la misma decidieron emigrar a otros lugares lo que ha provocado altos niveles de pobreza y desempleo.
Por lo demás, el hecho de que posea un puerto no significa necesariamente que se beneficie de manera alguna de esta condición, ya que todos los ingresos que este genera van a parar al tesoro público, no al municipio.

Después de 1930 no se han construido nuevas obras fundamentales en Valparaíso y los trabajos ejecutados hasta hoy en día se relacionan con mantención, reparaciones, construcción de obras complementarias y remodelaciones.

En el 2003, su centro histórico fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Habiéndole sido otorgado la categoría de Patrimonio de la Humanidad, y, luego de haber recibido una alerta de la Unesco en 2014 por «ruptura del paisaje urbano», Valparaíso presenta actualmente el monumental desafío de conservar y proteger sus edificios de valor.

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En algunos cerros (fundamentalmente los no-turísticos) me encontraba con terrenos enrejados, abandonados y con todo tipo de residuos adentro, de muebles viejos a lavadoras deterioradas

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Caca de perros por los pisos y carteles como éste: “Vecina/o: si pasea a su amigo/a (perro) llévese la caca”

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Rejunte de cables amarrados a un débil palito de luz. Yo nunca había visto tantos cables juntos como en los postes de Valparaíso. (Ni tantos pares de zapatillas colgados en los cables)

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Perros abandonados con rastas naturales

Tomamos el colectivo más rápido del mundo, tan rápido y furioso conducía el chofer, que dudo no haya sobrepasado los 100 km por hora. Schumacher, un poroto. Casi me muero de un infarto cuando clavó los frenos del bus. ¿A dónde habrá querido llegar primero?- pensé.

Ni bien Luis y yo bajamos del bus, preguntamos a la primer persona que cruzamos en el camino por la dirección Finlandia al 801, en la que me esperaría mi host (Luis iría a un hostel), y no supo responder. Cuando le mostré el mapa, creí divisar – por los gestos y el ceño fruncido de no cazar una– que era la primera vez que veía un mapa de Valparaiso.  Preguntamos al siguiente, y tampoco tuvimos una respuesta concreta. Me di cuenta de que la mayoría se perdía en el mapa de Valpo cuando intentaba orientarnos, y me quedé con la duda: ¿será que justo le preguntamos a quienes no sabían como ubicarnos? ¿o será que las reglas del juego en Valpo son así, y el sistema de GPS funciona de otra forma, con alguna lógica implícita de la que solo los valparenses conocen?

Después de preguntar calle por calle, esquina por esquina donde quedaba aquella dirección, al fin dimos (casi de casualidad) con el hostel en el que se alojaría Luis. Y ahí fue cuando quedé sola y tratando de arreglármelas como pueda. Tenía el idioma a mi favor, no tenia excusas para no entender, a duras penas lograría llegar. Caminé un par de cuadras más (a todo esto, las cuadras son en subidas, y no tienen mucho de cuadras de 100mts como estaba acostumbrada a pensarlas. Aquí eran de todo menos rectas y planas) hasta que “sin querer queriendo” – diría el chavo- dí con la calle que tanto buscaba. Estaba arriba, a la vueltita del cerro nomas.

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Así son los mapas de Valparaíso, con muy pocas lineas rectas, cual primeros esbozos de un niño que está aprendiendo a dibujar

Quien me hospedaba esta vez era Cris, un pibe del palo de la salsa y la bachata, que cuando me advirtió que organizaba los eventos bachateros de los miércoles, no dude un segundo en ir a parar a su casa.

Así que esa noche, después de un par de fideos que tiramos a hervir y con los que nos atragantamos a las apuradas, salimos corriendo de la casa. Comimos los fideos secos y sin nada, allá la salsera se encargaría de compensar la salsa y el swing que le faltaban. 

Pasito que va, pasito que viene, arrancó la movida. Ya había escuchado a Romeo Santos, Prince Royce y Love Stream suficientes veces en cualquier bar que iba en Santiago. Las letras de los temas me las sabia de memoria, solo me faltaba aprender a bailarlos.

Afortunadamente, un profe se encargó de dictar una clase de salsa y de bachata para los más de treinta monos principiantes que queríamos aprender a tirar un paso. Y después de un par de horas de ruido a mueble y ardua practica con mi pareja salsabachatera, por fin pudimos bailar un estribillo de Romeo. ¡Todo un logro!. Fue una satisfacción muy grande la de poder darle “vida” a las canciones bailándolas con los pasitos recién aprendidos, por más de que con el tiempo -estaba segura-  me los iba a olvidar.

Es noche, además de calmar mi sed con el agrio mojito que preparaban en la barra, descubrí el famoso “sacrificio maya”, un trago hecho a base de licor de cacao y tequila, al cual se le prende fuego encima y ya está, ese era todo el chiste. No quise probarlo. Esa vez me prometí a mi misma no ir como una marmota detrás de todo chiche nuevo que aparezca. Por como venía la mano, Chile tiene muchas comidas, bebidas y atracciones de todo tipo para probar (algunas más y otras menos turísticas) y no podía ir todo el tiempo corriendo detrás de la novedad, cual burro que persigue la zanahoria. Así que desde ahí en más, me puse más selectiva. Restringiría mi instinto catador hasta dar con lo que realmente desease catar.

Y así fue como llegó la chorrillana a mi vida…

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La gloriosa y afamada chorrillana

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J.Cruz es el restaurant que la creó. En la carta de presentación decía esto

Después de saborear aquella grasienta chorrillana y de una buena patada al hígado, fuí a caminar (a ver si bajaba un poco- la tipica- jeje) por la base de los cerros junto a quién fue mi compañera a lo largo de casi todo mi recorrido en Valpo, Brittany.

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Murales muuuy coloridos y originales!

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Arte en las rocas

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Plazas con paredes decoradas con mosaicos

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Cualquier motivo es digno de ser plasmado en las paredes portuarias

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Pasillos adornados con vasos y banderines de todos colores

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Escaleras divertidas

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y pensar que aquí antes lavaban la ropa…

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Frentes decorados (para cualquier pared se necesita un permiso)

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El señor posando para la foto me contó que a la basura la juntan adentro de muchas casas (entran al patio) para que los perros –o personas- no las rompan ni ensucien las calles. Como gesto de agradecimiento, observo que la señora de la casa le da una manzana.

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Frases y murales que se extienden a lo largo del camino

Todas las mañanas nos proponíamos con Brit recorrer un cerro o una zona distinta de Valpo. No importaba cual fuese, la idea era dejarnos sorprender cada día. Al ver varios chicos jovenes dibujando en la ciudad todo el tiempo y en cualquier rincón, pensé en lo lindo que debía ser ser un estudiante de arquitectura aquí y sentarse en la ciudad a dibujar. Con todos sus pasillos, callejuelas, recovecos, inclinaciones, cerros, casas… pareciera que Valpo pidiera a gritos ser retratada.

Me sorprendió la cantidad de puestos callejeros de todo tipo que había  (sopaipillas, mote con huesillos, verduras, comida casera, empanadas), y después de comentárselo a mi host, Cris,y preguntarle sobre la salubridad de la comida comprada allí su veredicto fue: “es hasta que te acostumbras y no pensás más en cómo está hecho”. Ya más adelante, otro de mis host en Valpo me prohibiría terminantemente probar algo de los puestos callejeros: “con la misma mano que reciben el dinero ponen la comida a freír” – me dijo escandalizado. Mi conclusión frente a esta confrontación opiniones fue: tomar precaución cada vez que quería probar algo de la calle y ser más selectiva y consciente de los riesgos que corría al hacerlo.

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Buscando donde almorzar en Valpo me encontré con situaciones de todo tipo: …Restaurantes poéticos

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…gatos sentados esperando su almuerzo

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…perros con resaca que yacían sobre hueveras

Otra característica distintiva de Valpo que me sorprendió fue la cantidad descomunal de perros y gatos con la que me encontraba en las calles. Lugar a donde iba, o un perro me seguía, o me ladraba, o se me arrimaba. Lugar donde quería sacar una foto, lugar donde un gato aparecía  protagonizando la foto sin que lo buscase. Lugar donde caminaba, lugar donde había caca desparramada por el piso.

En uno de los cerros menos populares a los que fuí con Brit, una jauría comenzó a ladrarnos tanto pero tanto que nos asustamos y quisimos salir corriendo. No sabíamos que significaban esos ladridos y tampoco sabíamos como actuar: ¿y si salíamos corriendo y más nos ladraban y se nos avalanchaban? ¿y si nos quedábamos quietas y sentían nuestro “olor a miedo” y nos atacaban?. Optamos por caminar silenciosamente y cabeza gacha para pasar desapercibidas (después de haber sido hiper-percibidas), como si de esa manera lográramos callarlos. Por su puesto que fue en vano. Los perros siguieron ladrando, aunque por suerte ninguno se “animó” a atacarnos.  De repente, uno de los perros que dominaba la batuta -y que no me llegaba ni a las rodillas- comienza a intensificar su ladrido hasta que por detrás un señor (que apareció de la nada) comenzó a decirle pacíficamente: “¡Vení Samuel!, no me gustan así tus actitudes malas” “ así no te voy a dejar salir más a la calle”. ¡A bue…! -pensé para mis adentros- acá por algo los perros son así…

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Aquí no hay lugar para la intolerancia. Gatos y perros conviven en armonía

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Gato con ganas de ir a misa

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Dormilones

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De un momento para el otro podés mirar a tu alrededor y descubrir que tenés tres nuevos amigos perros a tu lado, así como de un momento para el otro podés volver a mirar y descubrir que encontraron a alguien más interesante para seguir

Dicen por ahí que las chicas de Valparaíso tienen “las mejores piernas de Chile”, y la verdad que después de un par de horas de caminata por esos cerros me convencí de la veracidad del dicho. Cada vez que llegábamos a la casa de nuestro host, terminábamos agotadas y exhaustas en una silla, con fuerzas únicamente para preparar el mate.  La clásica después de nuestras caminatas era que mi amiga yankee que me cebara mates. Increíble pero real: era ella quien tenía siempre el equipo listo. Llevaba su mate, bombilla y yerba a todos lados. Eso de que a los extranjeros les gusten tanto las tradiciones argentinas (hasta el punto de apropiarse de muchas de ellas) sinceramente me conmueve. Otra cosa que me emocionó fue ver como la mayoría de los extranjeros que me crucé viajando por Chile maneja el español casi a la perfección, oírlos charlar a un francés, una alemana y un inglés en español, cuando por lo general es el inglés la lengua en común que se utiliza para entendernos unos a otros en el extranjero, es algo que me encantó.

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Niños rastafaris en su callejón

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Podrán decir que las chicas tienen buenas piernas en Valpo, pero estos abuelitos le pasan el trapo (y a buena honra!)

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Escenas cotidianas: en algunas ciudades hay policías caminando por las veredas, en otras, inspectores. En Valparaíso hay capitanes y marineros

Chile es un país con una estructura geográfica rara: 4329 km de longitud y 445 km de ancho (podés ir de la montaña al mar- o viceversa- en unas horas), ganándose de esta forma el reconocimiento como “el país más largo del mundo”. Quizá esto pueda servir como fundamento a lo que me decía José, un chileno que conocí en la calle y que se autodefinía a si mismo (metiendo a todos los chilenos en la misma bolsa) como “bacán” o “levantado de raja” – según sus propias palabras. Según José, la razón de porque en Chile no son tan unidos se cimienta en su geografía: “al ser tan largo, los del sur y los del norte no se entienden“- me decía- “los del sur son más light, en cambio, los del norte trabajan mas duro porque están las minas”. Más allá del reducir una característica del comportamiento cultural de un país a una cuestión cartográfica, debo reconocer que la acotación de José fue bastante oportuna y me dejó pensando… ¿Cuanto influirá la geografía, el clima, los recursos naturales en las psiquis de una persona y en el comportamiento de los ciudadanos de un territorio, de una región, de un país?

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Arquitectura en Valparaíso I: departamentos con forma de la proa de un barco

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Arquitectura en Valparaíso II: ventanas redondas como la de los barcos

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Arquitectura en Valparaíso III: casas originales, con un toque de puerto

Mi último día en Valpo fue el que significó todo lo que viví en la semana que estuve allí. Exceptuando el inconveniente que tuve unos días antes con mi cámara de fotos (por querer cruzar la autopista por el medio y no caminar un kilómetro hacia los semáforos, cometí un gran descuido que me llevó a poner en riesgo la vida útil de mi cámara), puedo decir que mi paso por ese lugar tuvo su encanto. Ese último día, rodeada de gaviotas, pelícanos y lobos marinos, comprendí que quizás era esa la Valparaíso con la que me esperaba encontrar. Que ésta Valparaíso era, para mí, la verdadera «Joya del Pacífico».

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En esta ciudad, ademas de perros y gatos, también hay gaviotas…

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lobos marinos…

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pelícanos…

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Desayuno a domicilio muchachos

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En Valpo, la teoria darwiniana de la supremacía del mas fuerte pareciera invertirse: las gaviotas no dejaban a los lobos marinos ni siquiera arrimarse al pescado

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Gaviotas posando para la foto. Fin.

*Info (extraída de distintos medios)

http://whc.unesco.org/es/list/959

http://www.latercera.com/noticia/nacional/2014/02/680-565671-9-unesco-alerta-sobre-mall-y-obras-del-puerto-en-valparaiso.shtml

http://www.educarchile.cl/ech/pro/app/detalle?ID=76661

http://web.archive.org/web/20101030224427/http://www.municipalidaddevalparaiso.cl/menu.php?id=17

http://es.wikipedia.org/wiki/Valpara%C3%ADso#cite_note-educarchile-28

 

2 Respuestas a “Chile, capitulo 3: Val ¿paraíso?

  1. Ashelén!

    Apenas le di una ojeada y me transporté en el tiempo!
    Cabe mencionar que gracias a irme ese día hicieron de los siguientes días de viaje acomodarse para ser increíbles.

    Recién me desocupe me pondré a leer el post completo y tus demás historias.

    Te espero en el futuro para algún día leer “México” en el listado de países.

    Saludos!

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