Finde en Rosario

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Cuaderno y mate listos

Son las cuatro de la tarde del sábado y decido ir a documentar sucesos al parque movida por la pregunta: ¿qué hará la gente los fines de semana en Rosario?.
Me siento en el primer banco que encuentro libre y, sin querer queriendo, comienzo a escuchar conversaciones ajenas.

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Revista Flow

¿Porque las personas aquí hablan tan fuerte? Puedo escuchar las conversaciones de los de mi derecha, mi izquierda y los de atrás si quiero.
¿Porque utilizan tantos términos psicológicos al hablar? Psicópata, paranoico, histérico, son algunos de los diagnósticos con los que escucho etiquetar, como quien no quiere la cosa.
¿Porque el tema central ronda en el desamor? Me doy cuenta que tarde o temprano, todas las conversaciones convergen en un mismo punto: problemas amorosos.

De repente, interrumpe la conversación de los del banquito a mi derecha un chico bastante joven que ofrece coxinhas, un aperitivo con forma de gota típico de la cocina brasileña que se elabora a base de pechuga de pollo:
– ¿Coxinhas chicos? Cuarenta pesos cada una.
– No, gracias.
– ¡Salud, libertad! – grita cual William Wallace al final de Corazón Valiente y se va a venderles a los del banco de al lado.

Y continúo tomando nota.

-“Tengo mother issues y sister issues” – le dice la chica a su amigo. Al escuchar esto me quedo absorta. Que es esta moda de mezclar las palabras de otro idioma al hablar?
Pasa un churrero tocando la corneta y pierdo el hilo de la conversación que venía escuchando y comienzo a caminar nuevamente.
Esta vez me siento detrás del carrito de pochoclo y me propongo contar la cantidad de clientes que vienen en media hora. Resultado final: ninguno. Me quedo pensando si la Minnie y el Mickey estampados en el carrito terminó siendo una mala campaña de marketing o si hoy en día habrá demasiada competencia en el rubro gastronómico del parque.

Me retiro del parque sin respuestas, pero con más preguntas de las que había ido a buscar.

 

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Minnie & Mickey

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Primavera en el parque